El torno y el gesto
Torneamos a mano cada plato, cuenco y jarra. No buscamos la repetición exacta: el grosor cambia un poco entre piezas y eso se ve al sostenerlas. Es parte del oficio, no un defecto.
Somos un equipo pequeño de torneros, esmaltadores y aprendices que trabaja en un taller mediterráneo de fondos crema y arcilla, con luz de mañana y verdes oliva suaves. Aquí nadie corre: cada pieza pasa por varias manos antes de entrar al horno.
Torneamos a mano cada plato, cuenco y jarra. No buscamos la repetición exacta: el grosor cambia un poco entre piezas y eso se ve al sostenerlas. Es parte del oficio, no un defecto.
Preparamos las mezclas en el propio taller y las probamos en piezas de prueba antes de cada hornada. El acabado mate o brillante se decide según la colección y el uso que le vayas a dar en la mesa.
Controlamos la curva del horno eléctrico pieza a pieza. La posición dentro del horno influye en el tono final, así que dos unidades de la misma serie pueden diferir ligeramente.
Hacemos series cortas por encargo para restaurantes pequeños que quieren una vajilla reconocible, para tiendas de barrio que buscan piezas de autor y para regalos personalizados con grabado en la base. Nos gusta saber para qué mesa va cada pieza antes de empezar.
Explicamos cómo se hace cada objeto, qué esperar de una pieza torneada a mano y cómo cuidarla. Reponemos hornadas cada dos semanas y avisamos por correo cuando vuelve una pieza agotada. Sin prisas comerciales ni promesas de stock infinito.
Orofino no empezó con un plan de negocio, sino con un torno de segunda mano en un bajo con poca luz. Estos son los momentos que han ido marcando el taller y las decisiones que seguimos manteniendo hoy.
Primeros años
Empezamos torneando cuencos sueltos para casa y para amigos. Las primeras hornadas salían con esmaltes que no acabábamos de controlar, y aprendimos a leer el color del barro antes de decidir si una pieza merecía quedarse.
El cambio de esmalte
Fue una decisión incómoda: hubo que reformular recetas y repetir pruebas durante meses. Adoptamos esmaltes de plomo libre porque queríamos piezas que pudieran usarse a diario en la mesa, no solo mirarse en una estantería.
El horno eléctrico
El horno eléctrico nos dio algo que el gas no: repetición de curva y menos humo dentro del taller. Aprendimos a colocar las piezas según la zona del horno, porque de eso depende el tono final del esmalte.
Encargos de barrio
Un restaurante de barrio nos pidió veinte jarras con su nombre grabado en la base. Aquello nos enseñó a trabajar por series cortas, con plazos realistas y con la idea de que cada local tenga su propia vajilla, no una copia de catálogo.
Ritmo de reposición
Dejamos de prometer stock infinito. Preferimos avisar por correo cuando vuelve una pieza agotada y mantener un ritmo de hornadas que nos permita mirar cada objeto antes de embalarlo.
Hoy
Seguimos torneando a mano, aceptando las variaciones mínimas de grosor y tono como parte del oficio, y explicando a quien empieza una colección de mesa cómo cuidar cada pieza en casa.
El taller no trabaja solo. Restaurantes pequeños, tiendas de barrio y proyectos de mesa confían en series cortas torneadas a mano, con grabado en la base y reposición cada dos semanas. Estas son algunas de las casas y oficios con los que compartimos hornada.
Mesón La Retama
Restaurante de cocina de mercado
Vajilla llana y honda para doce mesas, repuesta por hornadas desde hace tres temporadas. El verde olivo mate aguanta bien el uso diario y el lavavajillas.
Almacén del Barrio
Tienda de ultramarinos y objetos de casa
Cuencos apilables de la Serie Arcilla con el nombre de la tienda grabado en la base. Pedidos cortos, sin stock infinito, ajustados a lo que sale del torno.
Fonda Mar i Terra
Comidas de mediodía junto al puerto
Jarras de agua de la Serie Horno para el servicio de mesa. El asa torneada se nota al verter y aguanta el trajín de una barra llena.
Estudio Bruma
Interiorismo y proyectos de hostelería
Piezas de mesa a medida para reformas de locales pequeños. Trabajamos con sus planos y acabados, siempre en series cortas y con variaciones de hornada asumidas.
Obrador Canela
Pastelería de barrio
Cuencos de postre y platos de tarta con esmalte brillante, fáciles de limpiar a diario. Grabado con la fecha de apertura del obrador en cada pieza.
Casa de Vinos El Sarmiento
Tienda de barrio y catas
Jarras y cuencos para catas y degustaciones. Nos piden tonos arcilla claros que no compitan con el color del vino joven servido en mesa.
Si llevas un local pequeño o una tienda de barrio y quieres una serie corta con grabado en la base, cuéntanos el uso y el número de piezas. Reponemos hornadas cada dos semanas y avisamos por correo cuando vuelve una pieza agotada.